Cabe señalar que los panes planos son una tradición en todo el Mediterráneo. Quizá de antiguo origen Persa, este pan fue introducido en la Magna Grecia (Italia meridional) por los primeros colonos griegos. En el siglo III dC, la primera historia de Roma, escrita por Catón el Viejo, menciona una “masa redonda aderezada con aceite de oliva, hierbas y miel, horneada sobre piedras”. Se han encontrado posteriores evidencias que datan del 79 dC en los restos de Pompeya. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz tiendas con una gran similitud a una pizzería moderna. Muchos autores afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad, procede de la ciudad de Nápoles (Italia) y aparece como plato popular entre los napolitanos, en algún instante no definido del siglo XVII.
El primer registro escrito de uso de la palabra "pizza" se remonta al año 997 después de Cristo. El mismo corresponde a un texto en latín encontrado en el sur de Italia, más específicamente en la ciudad de Gaeta. Se desconoce con certeza qué otras expresiones pueden haber dado origen a esta palabra, pero hay varias teorías:
- La palabra en alemán antiguo "bizzo" o "pizzo", que en español significa "bocado". Fue llevada a Italia a mediados del siglo VI por la invasión de los lombardos. Este origen es el apoyado por "Oxford English Dictionary" (Diccionario de inglés de Oxford), aunque aclara que no es certero.
- La palabra en latín "pinsa", el pasado participio de "pinsere", que significa "aplanar" y se referiría al aplanamiento de la masa.
- La palabra italiana "pizzicare", en español la traducción más correcta sería "sacar" y se referiría a "sacar" la pizza rápidamente del horno.
- La palabra latina “picea” que describe el oscurecimiento del pan en el horno o las cenizas negras que se juntan debajo de éste.
- La palabra aramea “pita”, que está en el Talmud de Babilonia y se refiere al pan en general.
- La palabra en griego antiguo πικτή (pikte), "pastelería fermentada", que luego en latín se transformó en "picta", y luego evolucionó a pizza.
Podría decirse que el origen de la pizza De hecho, comenzó ya en la Antigua Grecia y de la misma forma en el Imperio Romano. En Roma tenemos a Virgilio con referencias en la Eneida a un plato similar a lo que podría ser nuestras pizzas de hoy en día. Y en Grecia, por otras documentaciones, se sabe que se servían panes planos decorados con hierbas, especias, ajo y cebolla, incluso con queso fundido y dátiles. Si nos queremos acercar al concepto más moderno de "pizza" tenemos que decir que este es originario de Nápoles. Y primeramente, tenemos que tener en cuenta que si bien es cierto que ya tenemos los panes planos desde épocas antiguas, no ocurre lo mismo con el tomate. Este no llegó a Europa hasta el XVI y hasta finales del XVII la población no lo aceptó como un alimento. En consecuencia, no podemos hablar del nacimiento de la pizza (tal y como la entendemos en su concepto más puro) hasta mínimo el siglo XVII. De hecho, más bien podríamos decir que se dio en el siglo XVIII. Y más concretamente, en los arrabales más pobres de Nápoles. Lo que ocurrió fue lo siguiente: las poblaciones humildes de estas zonas vencieron el miedo al tomate, que se había considerado venenoso tanto en España como en Italia, y lo añadieron a los panes planos que preparaban. En ese momento en el que se combina pan con tomate y con queso surge la pizza.